Reemprender: un oficio, una vocación – Por Dunia De Barnola

julio 9, 2015 · 2 comentarios

“Sabemos que los emprendimientos se lanzan, y en su mayoría tropiezan y caen, algunos fatalmente. Entonces, ¿qué está faltando? ¿Qué necesitamos? ¿Cómo intervenimos esa fórmula para que el emprendimiento de corto alcance, fracasado, dé paso a la iniciativa competitiva?”.negocio

Emprender o no emprender, he ahí el dilema

La ecuación del emprendimiento tiene muchos elementos que definen condiciones del entorno, pero también muchos que son parte del catálogo de condiciones personales del emprendedor. Algunos de esos elementos que hemos mencionado una y otra vez son, por ejemplo, creatividad, pasión, entusiasmo, iniciativa. Podemos sumar coraje, olfato de negocios, inspiración. Sólo nos queda agregar algunos más para que esos sueños se conviertan en realidades exitosas, concretas y duraderas: perseverancia, aprendizaje, trabajo, empeño, alianzas, liderazgo, responsabilidad, compromiso, eficiencia en el uso de recursos, visión de futuro, entre otras.

Siendo que este coctel identifica a la mayoría de nuestros emprendedores, igual sabemos que esa combinación no es garantía de éxito y que es muy baja la tasa de emprendimientos que sobrevive el primer año. Sabemos que los emprendimientos se lanzan, y en su mayoría tropiezan y caen, algunos fatalmente. Entonces, ¿qué está faltando? ¿Qué necesitamos? ¿Cómo intervenimos esa fórmula para que el emprendimiento de corto alcance, fracasado, dé paso a la iniciativa competitiva?

Una forma que proponemos es la atención al REEMPRENDIMIENTO. Tender la mano y asistir a ese emprendedor que ha caído (quizá más de una vez) y, en lugar de dejarlo en el olvido de las estadísticas que no nos son relevantes, aprender y permitirle aprender de la experiencia acumulada, capitalizándola. Sacar brillo a las cualidades que ya están en él/ella y sus proyectos, y crear para él asideros de formación para completar sus capacidades, valores y actitudes. Partiendo, de valorar su experiencia y camino recorrido, permitiéndole visualizar sus fortalezas y debilidades, acompañándolo en el proceso de reinserción, manteniendo viva su fe y convicción, pero con paso firme, visión y planificación estratégica.

Después del fracaso, insistir

Con gran frecuencia, el fracaso de su idea le ha costado al emprendedor la confianza de otros (amigos, socios, familiares, instituciones) y su acceso a fuentes de apoyo (alianzas, sociedades, créditos, financiamientos), lo cual empuja su iniciativa cada vez más hacia escenarios de pérdida. Tantas veces, luego de ver estrellarse su proyecto contra las tantas variables de la derrota, le toca al emprendedor, encima, escuchar críticas, cuestionamientos y consejos a posteriori, al tiempo que ven cómo la desconfianza se afianza en torno a ellos y se cierran las puertas de los bancos, instituciones, casas de préstamos, aliados y socios.

Cuántas veces le toca ver cómo su cualidad de emprendedor es opacada tras la recomendación bien intencionada de que “mejor deje eso así” “deje la soñadera”, “ponga los pies en la tierra que la cosa está fea” y “se vaya buscando un trabajo en serio” que le garantice a él y los suyos un quince y último.

De esa forma, como sociedad empujamos al emprendedor fuera de su ámbito natural: creador de empresas, promotor de innovación, reduciendo su capacidad de promover desarrollo y liderar proyectos a un ámbito de empleado para el cual, probablemente no tenga la mejor madera. Un ámbito en el cual, quizá, tenga aún menos oportunidades de éxito y más de frustración.

Nuestra convicción y apuesta es a potenciar y fortalecer ese talento emprendedor, a sabiendas que es un motor de desarrollo que no debe apagarse en ningún país, y menos en Venezuela. Promover, como de hecho se ha estado haciendo a través de múltiples instituciones y propuestas (Centros de Emprendedores, Parques Tecnológicos, Universidades, Multilaterales, Instituciones públicas y privadas, Premios y Concursos, asociaciones, etc.) el emprendimiento, pero además, y muy particularmente, atender las necesidades y fortalecer al reemprendedor. Asegurarle alianzas, formación, plataforma y acompañamiento para que no deje sus talentos en banca rota, y vuelva a apostar, sumando a su creatividad y empuje, la convicción, visión y perseverancia para continuar apostándole a sus sueños y al país.

Por Dunia de Barnola/ @duniadebarnola y @vzlacompetitiva

Artículo tomado de Globovisión.

2 respuestas a “Reemprender: un oficio, una vocación – Por Dunia De Barnola”

  1. YANESSI JASPE dice:

    Hola es para mi placentero leer cosas como estas porque le levantan el animo a uno y piensa en seguir adelante a pesar de las circunstancias, me gustaria ser parte de ese grupo de personas que siguen adelante con sus empresas, pero como muchos venezolanos no tenemos el empuje y la ayuda que necesitamos y sea necesaria. Me gustaria mucho y me intereseria que me prestaran su ayuda

    • alexandra dice:

      Muy buenos días! Nos alegra que aun haya venezolanos así, que con todo y las circunstancias aun quieran seguir adelante. Para este mes solo tenemos nuestro Taller de Mercadeo y Ventas «Vender más allá de la idea» el próximo 28 de julio. Si está interesada aquí en la página está toda la información.
      Saludos y éxito.

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