Responsabilidad Social Universitaria: un desafío necesario

junio 12, 2013 · 0 comentarios

univrseSe habla mucho, hoy en día de la “responsabilidad social” como una dimensión ética que toda organización o institución debería tener como visión y promover en su actividad diaria. Desde hace un tiempo, el mundo empresarial ha acogido y desarrollado la idea pero en el ámbito universitario recién se están dando los primeros pasos. Para explicar de qué se trata la Responsabilidad Social Universitaria, cuáles son los elementos que deben ponerse en acción y quienes los actores que deben comprometerse, la Universidad Católica de Santa Fe recibió al Dr. Francois Vallaeys, quien brindó una conferencia.

Vallaeys ha desarrollado su carrera de investigador y profesor universitario y es uno de los fundadores del movimiento de la Responsabilidad Social Universitaria (RSU) en América Latina. Investigador y consultor externo para el BID, en la Iniciativa de Ética Capital Social y Desarrollo, ha participado en la elaboración de un Manual de primeros pasos para la implementación de la RSU publicado por McGraw Hill; creó también un Curso Virtual Internacional de formación de profesores universitarios para la enseñanza de la ética y la responsabilidad social desde el Portal Educativo de la OEA y como consultor Internacional en RSU, ha asesorado numerosas universidades en todo el continente latinoamericano.

Una pequeña parte de su currículum deja en evidencia las razones por las que la Fundación Sancor Seguros junto a la Fundación Jerárquicos Educa y la Facultad de Humanidades de la UCSF invitaron a este referente en el tema a disertar.
En palabras del Dr. Vallaeys, la Responsabilidad Social se desarrolla cuando una organización toma conciencia de sí misma, de su entorno y de su papel en su entorno. Presupone la superación de un enfoque egocéntrico. Además, esta conciencia organizacional trata de ser global e integral (incluye tanto a las personas como al ecosistema, tanto a los trabajadores como a los clientes) y, a la vez, “contagiarse” en todas las partes de la organización (todas las personas de la organización deben de poder acceder a ese nivel de conciencia).

Al igual que la Empresa que ha debido entenderse a sí misma bajo el nuevo paradigma de la Responsabilidad Social, la Universidad debe tratar de superar el enfoque de la “proyección social y extensión universitaria” como “apéndices” bien intencionados a su función central de formación estudiantil y producción de conocimientos, para poder asumir la verdadera exigencia de la RSU.

Explica Vallaeys que todo parte de una reflexión de la institución académica sobre sí misma en su entorno social, un análisis de su responsabilidad y sobre todo de su parte de culpabilidad en los problemas crónicos de la sociedad, dejando de pensarse como una burbuja de paz y racionalidad en medio de la tormenta. La verdad es que todos los líderes que hoy gobiernan las instituciones públicas y privadas salen de las mejores Universidades y aplican a diario ciencias y tecnologías aprendidas ahí, que sin embargo crean y reproducen el mal desarrollo en el cual la mayor parte de la humanidad trata de sobrevivir. La relación entre la crisis del saber tecnocientífico hiperespecializado (fragmentado) y su ceguera crónica concerniente a los efectos globales que engendra por un lado, y la crisis social y ecológica mundial por otro, tiene que ser el punto de partida para una reforma universitaria de responsabilización social que no sea meramente cosmética, sino una profunda reflexión sobre el significado social de la producción de conocimiento y la formación profesional de líderes en la era de la ciencia.

Después de reconocer que no sólo se trata de reformar las malas prácticas, sino también los malos conocimientos y epistemologías que la Universidad contribuye en producir y transmitir, y que inducen estas malas políticas, cada Universidad podrá empezar a elaborar su propio diagnóstico y reforma. La RSU exige, desde una visión holística, articular las diversas partes de la institución en un proyecto de promoción social de principios éticos y de desarrollo social equitativo y sostenible, para la producción y transmisión de saberes responsables y la formación de profesionales ciudadanos igualmente responsables.

El modelo de RSU que plantea Vallaeys es profundo y radical pero no quita que el proceso pueda ser gradual y empezar por cambios organizacionales sencillos. Es preciso, tener en cuenta cuatro líneas de acción institucional: la primera, concerniente a la Gestión interna de la Universidad, con el objetivo de orientarla hacia la transformación de la Institución en una pequeña comunidad ejemplar de democracia, equidad, transparencia y hacer de ella un modelo de desarrollo sostenible. Hacer de la Universidad una comunidad socialmente ejemplar es beneficiarse de una doble fuente de aprendizaje: el estudiante aprende en la Universidad su carrera, pero también aprende de la Universidad los hábitos y valores ciudadanos.

La segunda línea de acción es la docencia. En este caso, la meta es capacitar a los docentes en el enfoque de la RSU y promover en las especialidades el Aprendizaje basado en Proyectos de carácter social, abriendo el salón de clase hacia la comunidad como fuente de enseñanza significativa y práctica aplicada a la solución de problemas reales. Aquí se trata de ser creativos y de imaginar cómo el estudiante puede aprender lo que tiene que aprender haciendo cosas socialmente útiles y formándose como ciudadano informado y responsable.

La tercera línea concierne a la investigación, buscando promover la investigación para el desarrollo. El objetivo es lograr que investigadores y docentes se encuentren trabajando sobre la misma problemática en el mismo lugar, cada uno desde su especialidad, creando una sinergia de saberes.

Finalmente, la proyección social: la meta es trabajar en interfaz con los departamentos de investigación y los docentes de las diversas facultades para implementar y administrar proyectos de desarrollo que puedan ser fuente de investigación aplicada y recursos didácticos para la comunidad universitaria.

La articulación entre las líneas de acción institucional y las diversas carreras que propone cada Universidad, se formula a través de los diferentes tipos de ejes temáticos que el campo del desarrollo ofrece y son temas que pueden interesar a todas las carreras universitarias.

El investigador destaca que el modelo de RSU es muy importante porque busca, ante todo, motivar a los alumnos, al personal docente y no docente y aunarlos alrededor de los mismos principios éticos, de justicia de sostenibilidad. Es importante que los directivos de la Universidad estén comprometidos y aporten legitimidad desde la planeación estratégica de sus programas. Pero esto es sólo la primera parte, la de arriba y debe dirigirse hacia el resto. Esto debe suceder para que los alumnos se apropien del tema de RSU y que, en adelante, exijan una formación académica socialmente responsable. Esto además, sirve para que los mismos estudiantes vayan empujando a sus docentes a cumplir con un acercamiento epistemológico mucho más amplio de las distintas carreras y se fomenten proyectos que integren diferentes saberes y ciencias. Cuando los alumnos se comprometen con esa dinámica de exigencia a sus docentes y autoridades, todo tiende a mejorar.

Fuente: Komunumo.com

 

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